El término PROBLEMA admite diversas acepciones; etimológicamente se le entiende como
cuestión o proposición dudosa que amerita ser aclarada.
Un problema es un asunto situacional, idiosincrásico que requiere dos
aspectos, uno objetivo (que tiene que ver con las condiciones de la situación externas al sujeto)
y el otro subjetivo (que tiene que ver con las características personales del sujeto que enfrenta la
situación).
Para González (1995), el término problema puede concebirse como sinónimo de dificultad;
ésta se presenta cuando a alguien se le plantea una interrogante, al tiempo que se le exige una
respuesta o solución.
Un problema constituye una discrepancia entre una situación actual observada y una situación deseada, cuyo alcance exige la realización de un conjunto de acciones por parte de quien debe resolver el problema. Desde este punto de vista, en un problema se pueden identificar tres elementos fundamentales: a) las condiciones dadas u observadas, b) las condiciones deseadas o metas, y c) las operaciones que deben ser ejecutadas para disminuir la discrepancia existente entre las condiciones deseadas y las observadas. Estos tres elementos constituyen lo que se denominan Elementos Objetivos del Problema.
El que una situación particular constituya o no un problema para una persona dada, depende de la forma como dicha persona considere tal situación; esto significa que para que una situación pueda constituir un problema para un individuo en particular se requieren dos componentes: a) un componente objetivo (el objeto matemático al cual hay que enfrentar); y b) un componente subjetivo (la manera como el individuo considere al objeto matemático con el cual se habría de enfrentar). Las condiciones que deben estar presentes en un sujeto para que una determinada situación constituya un problema para él se denominan Elementos Subjetivos del Problema: éstos son los siguientes: a) el individuo debe tener un objetivo deseado y claramente de nido (Objetivo Deseado); b) cuando el individuo se enfrente con la situación, entre él y la solución del problema se debe presentar una especie de bloqueo que haga que dicha solución no sea inmediatamente alcanzable y, c) el sujeto debe poseer una capacidad de reflexión tal que le permita identifcar posibles soluciones, con el fin de determinar la más adecuada (Capacidad Reflexiva).
"En resumen, puede decirse que un sujeto en particular está ante una situación problemática cuando, estando motivado (u obligado por las circunstancias académicas, personales o vitales) para alcanzar un determinado objetivo, se encuentra impedido o frustrado, de modo temporal, para lograrlo."